La oligarquía de Petro
No obstante, muchas de esas grandes empresas ni siquiera tienen un dueño visible, sino que son propiedad de muchos accionistas que con el tiempo las han apalancado hasta convertirlas en líderes de su sector. En realidad, aquí los únicos apellidos que podrían conformar una oligarquía no pasan de cinco o seis: los Santo Domingo, los Sarmiento, los Ardila..., y más recientemente los Gilinski y un señor Vélez que tiene un neobanco más de Brasil que de aquí. Todos caben en un restaurante chiquito y pare de contar.
Hay otros colombianos exitosos, pero lejos están de pertenecer a una “oligarquía”. La época en la que Pepe Sierra le hacía empréstitos al gobierno pasó hace un siglo. No tenemos ni grandes industrias que representen unas familias tradicionales que hayan mantenido su........
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