Destape de la miseria
Poco importan las razones por las cuales transmitieron en directo el consejo de ministros. Algunos dicen que pretendía ser un distractor de la tragedia humanitaria del Catatumbo. Otros sostienen que Petro pretendía contener una revuelta interna contra el nombramiento de Benedetti y, aunque menos masiva, contra Laura Sarabia como canciller. Cualquiera fuera el propósito, salió muy mal.
Para empezar, aunque las críticas contra el mal afamado barranquillero en todo caso se hicieron públicas, Benedetti quedó más atornillado que antes. Petro lo defendió varias veces, incluso comparándolo con Bateman, fundador del M19. Después, mientras se desgranan las renuncias de ministros y funcionarios, el nuevo jefe de gabinete se mantiene impávido. Por su lado, aunque sin defensa presidencial, Sarabia sigue también en su cargo. El impasse dejó claro que los dos son intocables. Le tienen pisado el rabo a Petro. Saben tanto sobre los pecados de la campaña y los de su vida personal que seguirán hasta cuando ellos, no Petro, lo........
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