Derroche burocrático e hipocresía fiscal
El gobierno que prometió gobernar para “los nadies” terminó gobernando para los nombrados. En lugar de fortalecer la inversión social y priorizar a quienes más lo necesitan, el Estado se hizo más grande, más costoso y menos eficiente. La expansión no fue en infraestructura, ni en cobertura real de servicios públicos, sino en nómina y contratos.
Las cifras son contundentes. Sumando funcionarios y contratistas, el costo de la nómina real del Gobierno Nacional (sin Fuerza Pública) pasó de $16,9 billones en 2022 a $29,4 billones para 2026. Son $12,5 billones adicionales en burocracia. Cada peso que va a una nómina inflada es un peso que no llega a reducir listas de espera en salud, terminar vías terciarias, financiar educación técnica o apoyar pequeños productores. Esa es la verdadera discusión sobre justicia........
