Los pueblos también olvidan
Estuve un rato en Lorica. Caminé despacio por sus calles. Observé el homenaje al Libertador Simón Bolívar y el reconocimiento al almirante José Prudencio Padilla, vencedor de los realistas en estas aguas. Me encontré también con Manuel Zapata Olivella, otro de los gigantes que nacieron en esta región y cuya obra pertenece ya al patrimonio cultural de Colombia.
Pero mientras recorría me asaltó una pregunta que no pude responder.
¿Dónde está David Sánchez Juliao?
No hablo solamente del escritor. Hablo del hombre que hizo algo todavía más difícil: convertir a Lorica en un personaje universal.
Conocí a Lorica mucho antes de visitarla. Hace cuarenta y dos años, cuando tenía apenas doce años y vivía en Turbo, Antioquia, mi padre, un lector apasionado, llegó un día con un casete. En un lado estaba El Flecha. En el otro, Abraham al Humor. Aquella cinta me llevó a viajar sin moverme de la casa. Entonces, antes........
