Que el ruido no gobierne a Colombia
La inquietud aparece porque, incluso antes de la posesión presidencial, el debate público se ha concentrado en controversias políticas que ocupan titulares y dominan las redes sociales. Se discute el lugar de la ceremonia de posesión, mecanismos de empalme que no están previstos expresamente en la normatividad vigente, discusiones sobre instituciones derivadas del Acuerdo de Paz y aparecen nuevos debates sobre la autonomía de los poderes públicos y el alcance de distintas competencias institucionales.
Todas esas discusiones son legítimas dentro de una democracia. El debate fortalece las instituciones cuando se desarrolla con respeto y dentro del marco constitucional. Sin embargo, también vale la pena preguntarse si una agenda pública dominada por discusiones permanentes puede terminar desplazando las soluciones que esperamos los colombianos.
Gobernar significa establecer prioridades. Ningún gobierno dispone de recursos ilimitados, tiempo infinito, ni capacidad administrativa suficiente para atender simultáneamente todos los frentes. Cada decisión exige concentrar esfuerzos, coordinar entidades, asignar presupuestos y administrar........
