Después de las urnas, empieza Colombia
Ya dije que no acompañé la candidatura de Abelardo De La Espriella. Mis convicciones y mi visión del país estuvieron en otra orilla, pero las mayorías decidieron dentro de las reglas constitucionales y lo que corresponde no es prolongar la confrontación sino respetar la voluntad popular y fortalecer las instituciones que hacen posible nuestra convivencia.
No soy amigo personal del nuevo presidente. Lo conozco en el trato cordial porque compartimos amigos comunes, y en ese saludo espontáneo que en el Caribe resumimos con un sencillo "¿quiubo y qué hay?". Pero sí mantuve durante muchos años una amistad con el estratega de la campaña Carlos Suárez, que con el paso del tiempo se fue distanciando más por decisión suya que por iniciativa mía. Aun así, vivo agradecido de que, cuando personalmente le solicité su apoyo, puso su experiencia política al servicio de la campaña de mi hijo Jorge Luis, para elegirlo concejal de Bogotá.
La democracia no consiste únicamente en ganar elecciones;........
