La carrera por la Inteligencia Artificial y el nuevo equilibrio global
En 1950, los matemáticos Merrill M. Flood y Melvin Dresher, vinculados a la Rand Corporation, por encargo del Air Force analizaron si la carrera nuclear podía detenerse. La conclusión fue que solo se detendría cuando la destrucción mutua estuviera asegurada independientemente de quien oprimiera el botón primero. Fue la primera formulación teórica del dilema del prisionero. La paradoja que señalaron en ese entonces sigue siendo inquietantemente actual: dos actores pueden tener razones para cooperar y, sin embargo, la desconfianza puede llevarlos a adoptar decisiones racionales individualmente que terminan perjudicando a ambos.
La Guerra Fría convirtió esa lógica en una realidad estratégica. Estados Unidos y la Unión Soviética acumularon armas nucleares no porque desconocieran sus consecuencias, sino porque ninguno podía permitirse asumir que el otro se detendría primero.
La Inteligencia Artificial está creando un dilema semejante. Pero con una diferencia que puede resultar decisiva: las armas nucleares multiplicaron el poder de destrucción........
