Juguetes
Los dejaba organizados estratégicamente y llegué incluso a pensar en instalar una cámara de rollo para comprobar cómo se movían. Hacía pequeñas marcas en el piso para descubrir si habían cambiado de lugar. Al final, conservo recuerdos movedizos de ellos hablando entre sí, haciendo planes y viviendo aventuras. Son recuerdos que habitan esa delgada frontera entre la ensoñación, la memoria y la ficción. Una parte de mí sabe que aquello era imposible; otra, en cambio, sigue convencida de que cobraban vida cuando dejaba de mirarlos y que, en secreto, preparaban miles de aventuras para acompañarme.
Tuve la fortuna de jugar, y de jugar mucho, durante mi infancia. Podía quedarme solo durante horas y nunca me sentía solo. Siempre estaba acompañado por ellos: mis juguetes, mis primeros amigos. Les contaba mis........
