Animatrix IA
En aquel momento, entre la inocencia de la adolescencia y nuestro desconocimiento del mundo, aquello que nos presentaban no era más que ciencia ficción. Los sueños de Asimov eran cuentos entretenidos, puertas de entrada a la imaginación de una sociedad que “evolucionaba” hacia una relación cada vez más estrecha con las máquinas: una suerte de idilio entre la humanidad y sus propias herramientas.
Nunca imaginé que aquella ficción en la que había que quemar el cielo para corta la fuente de alimentación de las baterías de las máquinas, o aquella eterna lucha entre hombres y tecnología, pudiera dejar de ser simplemente un argumento para una buena historia, una película o un cómic.
Pero esta semana, en la inmediatez del presente, recordé aquellas clases. ¿Cómo sería? Aquel final distópico de la humanidad ya no parece un escenario tan lejano. Jacob Coxon, investigador de inteligencia artificial que recientemente renunció a Anthropic, hizo pública su preocupación por el rumbo que está tomando el desarrollo de esta tecnología. En su mensaje de despedida advirtió que quienes están construyendo estos sistemas creen seriamente que una........
