Presidente: ¿Tú crees que yo soy Pedro el de Biatra?
El guion estaba claro: tú le pegas a este, aquel responde, el otro se indigna, y así sucesivamente. Como en el guaguancó, pero sin el compás: Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, aunque sin la maestría ni el ritmo de esa joya musical. En esta versión criolla, en cambio, todo parecía sacado de la peor lucha libre mexicana, con llaves mal ejecutadas y caídas que no las cree ni el más inocente pelaito. O como dicen en mi pueblo, ni Pedro el de Biatra, aquel noble caballero que se tragaba las mentiras de su señora Beatriz.
En un país donde la........
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