menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Soliloquios de café: In memoriam a… Hiram Barrios

12 0
29.03.2026

“Camina libre y feliz, más allá de los cumpleaños, por encima de la palabra siempre y… entre el aquí y el ahora, tal vez, podamos vernos un par de veces.”

“NINGÚN LUGAR ESTÁ LEJOS”

¡Cará! El tiempo implacable en su incesante tic-tac insiste en marcarnos inmisericordemente. Pareciera que no pierde oportunidad para desgastarnos físicamente y desgastar y arrancarnos a nuestros seres queridos…

Con la partida física de Hiram, entra en otra etapa de su existencia, mi amada prima, Merling, dejando atrás la huella de toda una vida, que se dice fácil, pero marcaron la superación espiritual que, con grandes esfuerzos hizo realidad con el compañero a quien se apegó con la misma intensidad que describe aquella vieja canción que grabó para la posteridad estas palabras…

Pasaron desde aquel ayer ya tantos años

Dejaron en su gris correr mil desengaños

Más cuando quiero recordar nuestro pasado

Te siento cual la hiedra ligado a mí

Y así hasta la eternidad

Yo sé que estoy ligado a ti más fuerte que la hiedra

Porque tus ojos de mis sueños no pueden separarse jamás

Donde quiera que estés mi voz escucharás llamándote con ansiedad

Por la pena ya sin final de sentirte en mi soledad

Jamás la hiedra y la pared podrían apretarse más…

Igual tus ojos de mis ojos no pueden separarse jamás…

Donde quiera que estés mi voz escucharás llamándote con mi canción…

Más fuerte que el dolor se aferra nuestro amor

Son setenta y un años (71 años), diez años de novios (10 años) y sesenta y un años (61 años) de matrimonio indisoluble; lapso en el cual tejieron su amor para la eternidad, al principio luchando contra quienes se oponían a aquella historia que, presumo, deja atrás la de Romeo y Julieta, puesto que supieron vencer las adversidades creadas contra ellos, como cuando mandaron a Merling a México con Cinthia y Oswaldo, tratando de separarlos, sin calcular que, entonces Hiram fue a buscarla y apenas Merling regreso a Venezuela, se casaron.

Por mi mente pasan indetenibles los recuerdos de mi primera y feliz adolescencia en los días que pasaba en Araure, y era el toñeco de todos ustedes porque fui el hijo varón de la familia Pérez Pepper, se revolotean en mí las tardes cuando a eso de las seis y media a siete de la noche sacábamos las sillas al zaguán de “METALUCIARBE” y compartimos las visitas de Octavio para Tania, Marcial para Arlette, y de Hiram para ti, Merling, al principio también iba Oswaldo a visitar a Cinthia, pero ellos fueron los primeros en casarse. Luisa estaba muy jovencita y después apareció Carmelo a cortejar a Belkis.

¿Cómo olvidar las fiestas y piscinadas en el “Club Araurigua” y las del “Club Paez«, las idas al Río Acarigua y las visitas médicas que, los miércoles, hacía mi tío al caserío Pimpinela? ¿cómo olvidar aquel Jeep que cuando lo vendió porque los habitantes de los barrios pobres de Araure le regalaron una camioneta Opel, cuando hicieron una colecta para ello?”

Me siento involucrado en aquellos románticos y cotidianos encuentros, supervisados por mi padrino Juan Pablo (Mi padrino y tío, hermano casi siamés de papá) y por mi madrina Margot, duraban el lapso que estaba prendida la planta eléctrica que iluminaba a la población, desde las siete de la noche, hasta las once de la noche, pues luego entrábamos a las tinieblas y nos iluminamos con lámparas a gasolina blanca o de aceite.

¡Dios! ¿Cuánto amo aquellos días? Grabaron en mi ser todo el amor que un ser humano puede recibir, hice mío todo aquello y lo llevo tallado en mi alma, en mi espíritu, como si lo me lo hubiese tatuado con un hierro candente…

Merling, Juan Francisco, Luis Alfonzo, Sofía, Belkis y Mireya… el fruto del amor de Hiram y Merling, sé que no existen palabras que mitiguen su dolor. Reciban un fuerte abrazo en el silencio ensordecedor de todo el sentimiento de quien los ama… Su primo “MAKI.”

Hiram, doquiera que estés deseo que estés en paz y en armonía… ¡Feliz siempre!

¡Cara! Si me aferro a la frase del Libertador que expresa:

“EL AMOR ES MI PASIÓN.”

No tengo duda en aseverar que…

¡EL AMOR ES MI RECOMPENSA!

“¡LOS AMO INMENSAMENTE!

Maximiliano Pérez Apóstol

Pulsa aquí para apoyar la libertad de expresión en Venezuela. Tu donación servirá para fortalecer nuestra plataforma digital desde la redacción del Decano de la Prensa Nacional, y así permitir que sigamos adelante comprometidos con la información veraz, como ha sido nuestra bandera desde 1904.


© El Impulso