Red de Instituciones Larenses: ¿Haremos lo imposible?
¿Cree usted qué la vida es un Derecho Humano Fundamental?
¿Qué los árboles son preservadores y productores de agua y oxígeno?
¿Cuánto se puede vivir sin ingerir agua y… cuánto sin respirar?
¡PAREN LA TALA Y LA QUEMA INDISCRIMINADA!
No es entendible que internacionalmente se cree todo un entramado legal para que después sea manipulado en formas degradantes que retardan procesos que podrían solucionar las crisis que atentan contra la vida en general…
En la búsqueda de la verdad basada en conocimientos de reconocidos profesionales, una vez más, transcribo parte de un excelente trabajo realizado por el ingeniero Miguel Nucete…
El extinto Ministerio del Ambiente y los Recursos no Renovables, MARNR el 31-01-80 rescinde el contrato y a través de la procuraduría general de la república demanda al contratista por daños y perjuicios por un equivalente en bolívares de unos 181 millones de dólares americanos (US$).
El contratista desata una campaña, utilizando diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales, con el objeto de desacreditar el proyecto, señalando que era imposible construirlo.
Después de evaluar los planteamientos argumentados en la citada campaña, el MARNR decide continuar el túnel fraccionando el contrato en tres partes (portal de entrada, portal de salida y ventana inclinada). Y entre 1981 y 1989, con contratos anuales trabajan las empresas venezolanas ingeniero Darío Lugo Román y OBRESCA –GHELLA.
La disputa afectó negativamente el proyecto pues éste duró más de nueve años, pues no fue hasta marzo de 1989 cuando se firmó un acuerdo entre ambas partes.
En diciembre de 1988 el gobierno de Canadá a través de la Export Development Corporation (EDC), le otorga al gobierno de Venezuela, representado por el ministerio de hacienda, un crédito por 30,8 millones de dólares canadienses para el pago de servicios técnicos y la compra de maquinarias y equipos.
Para ejecutar este crédito en 1989 firman un contrato el MARNR en representación de Venezuela, y Lavalín International, empresa privada canadiense de amplia trayectoria internacional concluyen que es necesario seguir efectuando esfuerzos para construir el túnel de trasvase en forma mecanizada pues, sólo de esa manera se podrá reducir en forma importante su plazo de ejecución, y deciden utilizar una rozadora.
En diciembre de 1989 el gobierno de Venezuela a través del Ministerio de Hacienda, firma un nuevo crédito con la EDC para el proyecto Yacambú por 38,2 millones de dólares canadienses. El MARNR y la empresa Lavalín firman un segundo contrato por dicho monto.
En septiembre de 1989 se crea la empresa Sistema Hidráulico Yacambú – Quibor C.A.
En agosto de 1991 el congreso nacional aprueba una ley programa de financiamiento que prevé recursos para la ejecución del proyecto durante el período 1991 – 97.
Durante 1990 y 1991 sistema Hidráulico Yacambú-Quibor, C.A. lleva a cabo los procesos de licitación internacional del túnel de trasvase, y de la presa y obras conexas.
La empresa venezolana Dell’acqua gana la licitación de la presa y obras conexas, e inicia los trabajos correspondientes el 1-10-91. Es importante resaltar que su construcción estaba paralizada desde 1982.
Durante los años 1992, 93 y 94, Dell’acqua contó con los recursos financieros requeridos para trabajar en la obra durante todo el año, sin embargo, en los años 1995, 96 y 97, problemas financieros de S.H.Y.Q, C.A. sólo permitieron trabajar parcialmente 4 o 5 meses al año.
La licitación del túnel se declara desierta, y después de un amplio proceso de discusiones (evaluación interna con la junta de consultores internacionales, junta directiva, asamblea de accionistas, gabinete económico, cámara de la construcción y congreso de la república), se asignó a Lavalín International la construcción del túnel de trasvase.
A mediados de 1995, después de una amplia evaluación de la marcha de la obra, con el apoyo técnico de la junta de consultores internacionales se decidió cambiar el método constructivo, descartando el uso de la rozadora, y continuar la excavación faltante con el método de perforación y voladura, con la utilización de equipos de perforación, carga y transporte tecnológicamente avanzados.
Asimismo, S.H.Y.Q, C.A. decidió, que la empresa Dell’acqua trabajara por el portal de salida y SNC-Lavalín International trabajara por el portal de entrada.
Es importante destacar que en febrero de 1996 se terminó de cruzar la falla de Boconó por el portal de salida, encontrándose que su longitud total, de aproximadamente 1.450 m., fue superior a los 800 m. a 1.000 m. originalmente estimados, y se invirtieron en su excavación un total de seis (6) años, a un rendimiento promedio de 20 m/mes.
En abril de 1997 se evaluó con el apoyo de la junta de consultores el trabajo realizado por ambas empresas en el período 95-97, y las propuestas económicas que hicieron para continuar. Se decidió que la empresa Dell’acqua continuara por ambos portales.
Yo (Ingeniero Nucete) renuncié en febrero de 1999 y salí en julio. La empresa Dell’acqua, continuó trabajando y terminó la excavación del túnel en el 2008.
En agosto de 1991 el congreso nacional aprueba una ley programa de financiamiento que prevé recursos para la ejecución del proyecto durante el período 1991 – 97.
Durante 1990 y 1991 SISTEMA HIDRAULICO YACAMBU-QUIBOR, C.A. lleva a cabo los procesos de licitación internacional del túnel de trasvase, y de la presa y obras conexas…
POR EL FUTURO DE LARA, “YACAMBÚ” … ¡DEBE CULMINARSE!
Maximiliano Pérez Apóstol
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