La reconstrucción de Venezuela debe comenzar por dignificar sus raíces
Sobre el tapete del escenario público se ha planteado un proceso de varias etapas y una de ellas, inmediata, tiene que ver con la recuperación, la reconstrucción de las bases productivas del país. A este respecto en Carora desde el año pasado estamos trabajando el proyecto Carora. Una Historia de Trabajo y Fe, uno de sus promotores más importantes es el economista José Ricardo Álvarez Yépez, Presidente de FESOCA desde hace años, y también, desde hace pocos meses, Vicepresidente de FEDEAGRO.
En Carora todo el mundo le conoce por Cheo, porque así fue rebautizado por sus amigos de la infancia. Cheo es músico, novelista, cañicultor, pensador profundo y sobre todo un hombre comprometido con el reto colectivo de construir una sociedad productiva y ética, donde los principios espirituales prevalezcan sobre los impulsos instintivos de triunfar con base a ventajas circunstanciales que fabrica la vida.
Para conocer mejor a Cheo reproducimos parte de una conversación que sostuvimos hace algún tiempo y que escribimos en formato de entrevista.
Epimaco José Álvarez Mejías y María Josefina Yépez Gutiérrez procrearon una familia de personas inteligentes, trabajadoras, estudiosas, musicales y sobre todo afables. Don Epimaco (Cache) se distinguió por su conducta moral superlativa, en el hogar y en el trabajo y Doña Josefina se destacó por su dulce consagración a la familia.
José Ricardo Álvarez Yépez es el hijo menor de esta exitosa prole. Estudió primaria y secundaria en el Colegio Cristo Rey y en el Liceo Egidio Montesinos, sus lauros universitarios los obtuvo en Wisconsin, Estados Unidos de Norteamérica. (Economista y también Ingeniero en ganado lechero).En Carora contrajo matrimonio con Patricia Zubillaga Perera, con quien tiene dos hijas, Claudia y Carla.
José Ricardo Álvarez es un hombre apasionado por Carora y es uno de quienes sueñan con darle rango de Estado…»Carora-explica-, tal y como se puede revisar históricamente siempre ha tenido un espacio geográfico propio, una especie de ambiente territorial que lo define frente a otras ciudades y comarcas vecinas.
Basta releer un informe oficial enviado a la Capitanía general de Caracas por Vicente de Tarbe en 1768 para ubicar a Carora como una entidad geográfica autónoma
Veamos lo que dice el citado informe…Hallase la Ciudad de Carora, cabeza de Jurisdicción que se me confirió, en nueve grados y cuarenta y tres minutos de Latitud Boreal. Comprende su distancia de Norte a Sur tres jornadas y media o 35 Leguas ; de Oriente a Poniente, cinco jornadas y media o 35 Leguas, en esta forma de Carora mirando al Norte, hasta lindar con la Jurisdicción de la Ciudad de Coro, en una Quebrada pequeña que las divide nombrada Nuana, dos jornadas y media ; de Carora mirando al Sur hasta lindar con la Jurisdicción de la Ciudad del Tocuyo, en las Sabanas Altas, una jornada que componen las tres y media dichas Norte a Sur. De Carora mirando al Oriente hasta lindar con la quebrada de Arenas, término, que divide las jurisdicciones de las ciudades de Barquisimeto y Tocuyo, camino real de esta ciudad a la de Barquisimeto, Jornada y media. Por este lado no linda Carora con Barquisimeto porque por dicha quebrada de Arenas corta la Jurisdicción del Tocuyo. De Carora mirando al poniente, hasta lindar con la Jurisdicción de Maracaibo, en el sitio nombrado por unos Las Cruces y por otros las Cocuizas hay cuatro jornadas que componen las cinco jornadas y media que comprende esta jurisdicción de Oriente a Poniente. De Carora hasta lindar con la Jurisdicción de la Ciudad de Trujillo, situada entre el Poniente y Sur hasta las juntas de la Quebrada de Valle Hondo, con la quebrada de Villegas hay dos Jornadas pequeñas…Como puede apreciarse en esta lectura -indica José Ricardo Álvarez-, independientemente del cálculo de las distancias, Carora era una jurisdicción geográfica importante que lindaba con las jurisdicciones de Coro, Maracaibo, Trujillo y Barquisimeto, ubicándose así como una de las ciudades capitales en tiempos de la Colonia..Definida así como territorio y como ambiente particularizado habría que conferirle una fuerza telúrica propia…esa fuerza que sentimos los caroreños cuando al regresar de un viaje nos sentimos en casa desde varios kilómetros de distancia, por cierto la misma sensación que siente el maestro Briceño Guerrero y que ahora con estos datos históricos queda explicada.»
El esfuerzo, el esfuerzo… y la fe
Lo importante, lo realmente trascendente, es que sobre este territorio, árido, enclavado como una bandera solitaria entre atrayentes polos agrícolas o comerciales, los caroreños han creado un sistema de vida autónomo, han levantado una economía consistente que subsiste en base al esfuerzo continuado de varias generaciones y que se ha sobrepuesto casi milagrosamente a las desventajas comparativas de su realidad climática y ambiental…Retomando la lectura del informe oficial de Vicente de Tarbe nos encontramos con esta certificación contundente…»El temperamento de toda la jurisdicción es cálido y el de esta ciudad por los lados que miran al oriente es árido y estéril de pastos…Por los lados del poniente y Norte y gran parte de lo que mira al Sur, sobre ser muy cálido es muy húmedo por lo cual estos parajes son todo el año enfermos de calenturas, especialmente y con mayor fuerza por el invierno los sitios de Moroturo, Agua de Obispos, Quediche, Sicarigua, Aranguez son poco cultivados por temor de dichas calenturas de que mueren mucho»…Como puede leerse la jurisdicción de Carora para l768 estaba compuesta por suelos áridos de una parte y por pantanales de la otra. Muchas vidas preciosas costo el levantar una ganadería y una agricultura sustentable en nuestra región…
Inteligencia y autoestima
Al explicar el desarrollo económico de Carora José Ricardo (Cheo Álvarez), nos dice que todo el esfuerzo realizado ha sido en base a una profunda inteligencia práctica que ha sabido sobreponerse a las realidades dinámicas del entorno, siempre buscando la excelencia en los resultados no como el producto de un mecanismo gerencial sofisticado sino en algo más simple, el no ser menos que nadie, el luchar por tener algo propio de una gran calidad, es decir, el caroreño siempre ha tenido una gran autoestima y por ello ha logrado destacar no tan solo en lo productivo sino también en lo intelectual y lo artístico Puede ser- indica- que allí funcione el estímulo de la aridez, la cual según algunos historiadores fue la motivación motora de los grandes imperios de la antigüedad, como el Egipcio y el Persa…Pero en todo caso-enfatiza-, lo cierto es que por varias generaciones y mediante un esfuerzo consistente y continuado nosotros hemos podido permanecer con un cuerpo de valores internalizados y socializados, afincados en un hecho económico autónomo.
Adaptabilidad y exigencia
Carora, y al hablar de Carora estoy hablando de todo el Municipio Torres, es una tierra con severas limitaciones climáticas, no obstante somos la cuna de la única Raza bovina lechera nacional en Venezuela, precisamente porque acicateados por la necesidad de producir con eficiencia buscamos una solución que nos librará de los círculos concéntricos de las limitaciones climáticas .El Ganado raza Carora es ya patrimonio de todo el país, está dando grandes resultados en varias zonas productoras y con toda seguridad se expandirá a nivel internacional porque es una excelente alternativa de ganado lechero para las zonas tropicales.
Pero el caroreño no se mantuvo paralizado en esta opción económica, con todo y su importancia y su prestigio, sino que incursionó en algo todavía más difícil como lo es la Caña de Azúcar, y en este renglón tampoco hemos estado supeditados al conformismo no nos hemos recluido en la excusa de producir menos que en otras partes debido a vitales carencias de aguas…también en la producción de Caña de Azúcar somos una referencia importante en Venezuela.
En torres los cañicultores tenemos en producción alrededor de cuatro mil hectáreas de Caña de Azúcar con un rendimiento promedio de 90 toneladas por hectárea y nueve por ciento de Sacarosa. Estos números son buenos en Venezuela, en la India, en Brasil, en Colombia, por nombrarte los países que son las grandes potencias azucareras del mundo. Para que puedas hacer comparaciones debo decirte que el promedio nacional en Venezuela de producción de Caña por hectárea está entre sesenta y setenta toneladas. Quiere decir que con los niveles de eficiencia que tenemos los cañicultores caroreños podemos competir con cualquier productor de los países más poderosos dentro de este renglón.
Un problema importante que tenemos los cañicultores de Torres son las tarifas de la electricidad .Nosotros básicamente regamos por bombeo y las alzas constantes por concepto de energía eléctrica rebasan las posibilidades de amortiguar el impacto de estos costos .En este sentido estamos trabajando varias alternativas que nos permitan subsistir, una de ellas es la compra masiva de fluido eléctrico, en el entendido que las infraestructuras de distribución nos pertenecen por haberlas pagado al momento de su instalación.
Con base a lo conversado con Cheo Álvarez podemos perfectamente concluir que su tesis de luchar por la supervivencia económica del caroreño sobre su tierra le ha permitido sobrellevar penurias naturales, legales y políticas para de esta manera sostenerse trabajando, en resistencia rural, con el objetivo telúrico de perseverar como sociedad articulada y laboriosa.
Igual que en Carora existen núcleos productivos en todo el territorio venezolano y la tan ansiada reconstrucción económica planteada tiene que afincarse en estas potencialidades. Para recuperar la fuerza productiva en Venezuela es necesario ir a sus raíces y potenciarlas, porque en estas raíces vive la fuerza espiritual de la nación.
Jorge Euclides Ramírez
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