La leche como tema ecológico
En el planeta todo está cambiando bajo el impacto de las modificaciones climáticas y sobre este proceso deletéreo ya hay síntomas indubitables sobre lo que será el apocalipsis, terremotos, inundaciones, deshielos, tormentas, maremotos. Estamos dentro de un túnel escatológico y parece que sucumbiremos bajo un caos ecológico sin convencernos que todas las predicciones científicas eran producto de cálculos matemáticos y no visiones proféticas entresacadas de textos arcanos.
Sobre la velocidad del deterioro puede haber divergencias pero en cuanto al fatal desenlace no existen dudas, en caso que no se tomen las medidas urgentes para evitar la gran catástrofe planetaria. Es difícil revertir este cambio climático porque obliga a modificaciones y ajustes severos en el funcionamiento económico mundial, para el cual se hace imperativo modificar al mismo tiempo los hábitos de consumo de toda la población mundial.
Por ejemplo una de las medidas urgentes es reducir el consumo actual de carne bovina y sustituirla por proteínas vegetales, de esta forma buena parte de los setecientas mil millones de toneladas de granos que se comen las vacas y los novillos de engorde, pasarían a ser consumidos directamente por los seres humanos, incluso así se disminuirían las hambrunas tercermundistas.
Por vía contraria habría que incrementar la producción de leche mejorando el nivel genético de las vacas y el manejo nutricional en busca de un mayor rendimiento por animal. ¿Y por qué disminuir el consumo de carne y elevar el de la leche? Muy sencillo, la carne puede ser sustituida con eficiencia y además es más difícil multiplicar su rendimiento, mientras que la leche es el alimento básico de la nutrición infantil y mediante un buen manejo puede incrementarse su productividad con base en un mismo número de animales.
Frente a este panorama reduccionista cada país por razones estratégicas estaría obligado a producir su propia leche para consumo interno, cosa no muy distinta a la que sucede actualmente pero agravada por las limitaciones que se vislumbran a futuro. A este respecto ya alertó hace unos años el doctor Alexander Muller, importante figura de la FAO, en la Primera Conferencia Técnica Internacional sobre los Recursos Zoogenéticos para la Agricultura y la Alimentación celebrada en Interlaken, Suiza.
Incorporó el doctor Muller en su disertación un nuevo factor de riesgo sobre las razas especializadas y de alta producción, idea que queremos transcribir textualmente porque no tiene pérdida a objeto de su análisis en Venezuela y otros países tropicales: ”El Cambio Climático y la emergencia de nuevas y virulentas enfermedades animales nos recuerdan la importancia de conservar la capacidad de adaptar nuestros sistemas de producción agrícola”. Agrega el doctor Muller lo siguiente:” Según la FAO muchas razas en peligro de extinción tienen características únicas que pueden ser útiles para hacer frente a estos y otros problemas en los años venideros. Factores como la resistencia a las enfermedades y la adaptación a condiciones climáticas extremas pueden resultar fundamentales para la seguridad alimentaria de las generaciones futuras”.
Enmarcados en esta problemática mundial y frente al incremento constante de la temperatura se hace obligante plantearse el reto de producir leche bajo condiciones extremas, sobre todo en nuestros países tropicales donde sufrimos, o disfrutamos, de un calor intenso y permanente.
Y cuál es el problema de tener altas temperaturas en relación a la producción de leche, leamos al doctor Ricardo Araujo de El Salvador para entender de manera didáctica este tema:
Efectos de la temperatura ambiente
El animal necesita ciertas condiciones climáticas para poder expresar todo su potencial genético tanto en la producción como en la reproducción.
En ganado lechero el rango óptimo de temperatura ambiente para obtener los mejores resultados oscila entre los 13 y 18 °C, con temperaturas abajo de 13 °C el animal sufre de estrés de frío que no es el caso para nuestro país . Cuando se tiene temperatura entre 18 y 25 °C ya el animal inicia su utilización de medios para disipar el calor corporal y sobre temperaturas de 25 °C el animal se encuentra en stress por calor
Factores negativos causados por el stress de calor
A) Disminución de la ingesta de alimentos
Todo los procesos en el metabolismo del animal conllevan a una generación de calor y en el caso de la digestión es uno de los procesos del animal que nos generan grandes cantidades de calor a nivel de rumen lo que se transforma en calor corporal, el animal necesita mantener una temperatura corporal de 38.5°C para realizar de mejor forma sus actividades metabólicas, al incrementarse la temperatura el animal utiliza como una forma de regulación térmica la disminución del consumo de alimento, lo que trae como consecuencia una baja en la producción.
B) Disminución de la producción láctea
Esto se debe a la disminución de la ingestión de alimentos, ya que la producción de leche está basada en el consumo de forraje y suplementos proteicos y energéticos para llenar los requerimientos mínimos necesarios para la producción. Es importante mencionar que junto a la baja de producción láctea disminuye el porcentaje de grasa y proteína en la leche.
C) Disminución de la reproducción
Cuando eleva su temperatura corporal sobre lo normal (38.5°C) como un mecanismo de disipar el calor el animal cambia su distribución de sangre entre la interna y periférica siendo el útero el órgano más afectado generando problemas tales como:
Disminución de la intensidad de los celos:
Debido a que no hay suficiente flujo sanguíneo a nivel del aparato reproductivo del animal, no llega la información hormonal necesaria a este órgano para su funcionamiento normal.
Disminución de la tasa de concepción:
La concepción de las vacas puede verse disminuida por el efecto del calor entre un 30-40% en hato lechero.
Esto se da entre los primeros 4 a 5 días y entre los 24 y 30 días de la concepción, ocasionado por el incremento de la temperatura corporal y una disminución de la hormona de la gestación (progesterona) ocasionado por el bajo flujo sanguíneo a nivel del útero, el embrión muere y es reabsorbido en el útero.
Vistos y analizados todos estos factores sobre la producción de leche podemos concluir que la solución para países ubicados en el Trópico es contar con razas lecheras que resistan nuestras temperaturas y que además permitan un manejo nutricional sustentable. La solución para Venezuela la tenemos en la raza Carora, la cual criada como pura o en mestizaje, ofrece altos niveles de rendimiento y una rusticidad que permite su manejo bajo sistema estabulado o en potrero. En Lara se encuentran rebaños cualitativa y cuantitativamente importantes para proyectar una expansión confiable al resto del país, con la ventaja que existen empresas como Colaca que han diseñado fórmulas nutricionales perfectamente adecuadas a los sistemas productivos locales, como dato también de alta significación, en Lara se desarrollan investigaciones de agricultura regenerativa que han logrado mantener pastizales de manera óptima durante el verano, investigaciones coordinadas por el doctor Andrés Kowalsky profesor de posgrado de la UCLA y asesor científico de la FAO.
Jorge Euclides Ramírez
Pulsa aquí para apoyar la libertad de expresión en Venezuela. Tu donación servirá para fortalecer nuestra plataforma digital desde la redacción del Decano de la Prensa Nacional, y así permitir que sigamos adelante comprometidos con la información veraz, como ha sido nuestra bandera desde 1904.
