La gracia, la misericordia y la justicia
“La misericordia nos perdona. La gracia nos corteja y se casa con nosotros.”
Max Lucado
La gracia es un don o favor que se recibe sin merecimiento, es decir, sin costo ni mérito. La gracia es el don de ayuda y fortaleza divinas que recibimos del Padre Celestial por medio de la Expiación de Jesucristo. Así en la tierra hay hombres que practican la gracia, independientemente de lo alto o de lo humilde de sus desempeños. También hay otros que no obstante mostrarse con reciedumbre por imperio de su profesión, hacen abstracción de eso y practican la gracia – dejan ver su esencia, su alma y su noble corazón, porque se comportan como las manos de Dios, por esa extensión que de sus manos Cristo les ha legado. Cualquiera que lo busca a Él – al Altísimo – y se lo proponga con un corazón dispuesto puede ser las manos de Dios y entonces al morir el hacedor del universo le tendrá reservada la vida eterna en los atrios del cielo.
En la novela «Los Miserables» de Víctor Hugo, el capítulo en el que un sacerdote salva al ladrón que le robó la plata es un momento crucial en la historia. Este evento ocurre al inicio de la novela, cuando Jean Valjean, el protagonista, es liberado de prisión después de pasar 19 años encarcelado por robar una sartén. El sacerdote en cuestión es el obispo Myriel, también conocido como Monseñor Bienvenue. Jean Valjean, hambriento y desesperado, encuentra refugio en la casa del obispo. Durante la noche, Jean Valjean roba los cubiertos de plata del obispo y huye. Al día siguiente, Jean........
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