Adulterio vitalicio de Nita, Jorge y José & Parte III-
Ya Nita no es ella sola, sino que por su promiscuidad, es también los ADN de todos sus amantes
Crisanto Gregorio León
Desde antes de la muerte de la Princesa Diana. Así lo expone y lo narra aquel esposo ofendido.- Tú no estás contrita. Eres una falsa cristiana…nunca has respetado ni a tu hogar, ni a tu esposo, ni a tus hijos. Han sido más de treinta años que andas con Jorge. No fue desde la mentira que dijo tu hija. Tú conociste a Jorge en las actividades gremiales cuando tu esposo te llevó al sindicato que asesoraba y tú visitabas asiduamente a Jorge en el sindicato mayor allá en el cerro. Recuerdas que te fajabas (te ponías faja) para esconder la barriga y serle atractiva a Jorge. Recuerdas cuando hacías dieta para serle atractiva a Jorge. Después Jorge te visitaba en la escuela por donde asesinaron al profesor Carlos, misma fecha en la que murió la Princesa Diana (31 de agosto de 1997). Luego te llevaste a Jorge a la del Trigal para tenerlo más cerca de ti y favorecerlo a conseguir un cargo de maestro por la nación.
Tu pecado contra el cielo, y tu deslealtad, irrespeto hacia tu esposo, hogar e hijos, y tu adulterio, no comenzaron con Jorge desde la mentira de tu hija. Tus traiciones y descomposturas morales, tienen fecha desde muchos años antes. Ya lo decía Juan Pérez que te veía con Jorge. Pero hasta su esposo le quitó el habla a Juan Pérez porque según su apreciación te estaba calumniando, porque siempre te creyó mejor persona que él. Hasta el día que te despreció un baile en una reunión que tuvieron y luego Juan dijo la razón, porque eras una mujer pérfida.
Todos en el sindicato sabían de tus infidelidades e irrespetos al matrimonio, a tu hogar, a tu esposo y a tus hijos. Solo tu esposo no lo sabía, porque el pobre enamorado ingenuo te creía integra. Nunca has dejado de andar con Jorge, ni con José. Y estás morbosamente depravada, con Jorge, encabritada en el pecado, en la inmoralidad y en el adulterio. Gozosa, pedante, jactanciosa y envanecida en el pecado, chapoteando en la indignidad. Te mantenías en el sindicato para verte con Jorge. Nunca respetaste el matrimonio, ni al hogar, ni a tus hijos, ni a tu esposo. Las mentiras de tu hija fueron para ti la excusa perfecta para eliminar a tu esposo del camino…y asesorada perversamente por Jorge le diste rienda suelta a la infamia.
Es necesario que tengas conciencia de lo que hiciste y de lo que sigues haciendo, para cuando estés ante el tribunal de Dios no te la eches de inocente…así como has engañado a tu esposo, porque Dios te conoce aun antes de que nacieras. Ya estás vieja, fea y desgastada y tus amantes te usan y tú los sigues buscando, mendigando sexo rudo duro y sucio. Y las mujeres engañadas de Jorge y de José, a las que has irrespetado, tú crees que esos pecadillos e inmoralidades no cuentan, porque tú, Jorge y José son mejores personas, de altos principios éticos, morales y sobre todo temerosos y respetuosos de Dios. ¡Vaya basuras!.
Cuánto daño le han hecho ustedes tres Nita, Jorge y José, a un hombre inocente que nada les debe, que ningún mal les ha hecho. Abandonaste a tus hijos y con tu pecado Nita, has desgraciado la vida de ellos, que ahora sufren las consecuencias de tu adulterio, como inocentes víctimas de tu inmoralidad espiritual y carnal.
«No son los nacimientos los que hacen a una madre de familia, sino sus buenas costumbres» es una frase latina que significa «Neque natales matrem familias faciunt, sed boni mores». Esta frase recoge la idea romana de que una mujer es una fuente de buenos ejemplos para el crecimiento moral, y que su honorabilidad es lo que la convierte en «mater familias».
A propósito del divorcio que le planteó su esposa al famoso jugador de fútbol Kaká, la mujer señaló que se separaron porque él es demasiado perfecto. Luego de esta explicación, qué “cosa” pueden esperar otros hombres o simples mortales, dada la insólita argumentación de esta mujer que por el contrario llenaría de orgullo y de serenidad al corazón de cualquier fémina sensata. Siendo que Kaká es un deportista, de fama mundial, apuesto, buen padre, buen esposo, respetuoso, millonario, un caballero, es en todo sentido un hombre virtuoso este joven ex jugador del Real Madrid.
Pues bien en ocasión a esta noticia que causa estupefacción y que ha recorrido el mundo, he querido plasmar la historia fatídica de un buen hombre que al tener un velo de amor, pues estaba enamorado creyendo haberse casado para toda la vida y equivocadamente con una buena mujer temerosa de Dios; por lo cual no lograba comprender el trato déspota, humillante, de desprecio e ignominioso que sufría cada día por parte de su esposa, que incluso la “señora” no le servía la comida sino que se la tiraba en la mesa y que él resistía de manera estoica estas conductas infames de su esposa, para evitar escándalos y para no perder su amada familia.
Pero un día decidió lleno de llanto postrarse ante el altísimo, ante el santísimo, ante el sagrario para encontrar respuestas. Y Dios le contestó en revelaciones, haciéndole saber sobre el desorden moral de su esposa y de su conducta alevosa en su contra, como si fuera un filme donde el inocente hombre se enteró cuadro a cuadro del horror de su vida matrimonial. Jamás pensó este hombre engañado, que eso le podría estar pasando a él, pues era un inocente y nada sabía de la psicología narcisista tal vez psicópata de su astuta mujer, pues nunca se termina de conocer a las personas, así se disfracen de gente inocua o de mansas ovejas.
Siempre el esposo engañado, tenía a su esposa como una mejor persona que él, ni sospechaba haberse casado con una mujer sin principios ni valores, ni siquiera la juzgó cuando ella le confesó durante el noviazgo que un primo suyo estaba en la cárcel porque ella en complicidad falsificó cheques a pedimento de él y se embolsillaban ese dinero producto del delito y su familiar fue sentenciado y pagó por años con la privación de su libertad. Este episodio en la conducta de Nita fue soslayado por el enamorado novio y posterior esposo engañado, que no evaluó ni atisbó las señales del comportamiento inmoral y delictivo de la mujer a quien convertiría en su cónyuge.
La esposa infiel, se había comprado otro celular, con uno atendía a Jorge alias el guajiro y con el otro atendía a José alias el gocho. En una ocasión el esposo le encontró un mensaje donde Jorge le decía “nos vemos el sábado amor”, y ella fue al encuentro por encima de la amonestación de su legítimo esposo. Fue este otro suceso para despertar de una pesadilla que vivía el esposo engañado, y el estado de alerta cobró sentido y entender las razones injustas y perversas por las cuales recibía de su esposa un trato despreciativo y desconsiderado, además sin intimidad.
En posterior ocasión le encontró en el otro celular un mensaje de José, donde este la invitaba a un pueblo andino de nombre Tovar en el Estado Mérida de Venezuela, sitio de “citas” con ella en donde ambos se burlaban de su marido y del sacramento del matrimonio en encuentros sexuales furtivos. Cuando Nita, (que es el nombre de la mujer adúltera), se excitaba lo cual era todo el tiempo y quería tener sexo furtivo con Jorge, le enviaba mensajes diciéndole “hola guapo” y cuando quería tener sexo con José, le decía “besos arruchaditos”, pues con cada uno tenía su sistema de señales para los apareamientos cuales bestias. Donde la cristiana Nita tenía como dioses a los penes y los testículos de sus ilícitos amantes.
Con toda certeza en las mentes de estos hombres se auto engañan y se conciben como “excelentes y virtuosos seres humanos”, los machos vernáculos, los ganadores, al haber causado daño a un hombre que nada les había hecho a ellos y a quienes no les debía nada, al “tirarse” a su mujer y destruir el matrimonio, pues para él eran completos extraños. Los tres, Nita, Jorge y José causaron una daño moral de trascendencia descomunal y espiritual a este inocente esposo, que además somatizó hasta enfermarse y los intrusos en su vida matrimonial con un caradurísmo infernal contestaban las llamadas que el esposo le hacía a su esposa, cuando ella desaparecía por largos periodos de tiempo y era que estaba teniendo revolcones de sexo en la casa de la mujer de Jorge cuando ésta se iba a la capital a hacer diligencias de su trabajo.
¡Qué clase de personas pueden ser esos engendros!, que gente tan detestable, de tan miserables corazones, de almas sucias, que urdían y ejecutaban maldad en contra de un hombre que nada les había hecho ni ofendido. En una ocasión, habida de varios viajes que el esposo hizo a Mérida con su esposa, a visitar a un amigo médico enfermo, Nita se perdía a ratos y su esposo la encontraba “masturbándose” por haber tenido abajo en el lobby del hotel donde se hospedaban,........
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