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Adulterio vitalicio de Nita, Jorge y José (Parte I)

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06.02.2025

“Si un hombre comete adulterio con la mujer de otro, con la mujer de su prójimo, tanto el adúltero como la adúltera serán condenados a muerte”

Levítico 20:10

La influencia de las amigas exacerbó en Nita, la fijación por el adulterio que ya venía cometiendo en anteriores empleos, y Eureka encontró justificación en los perversos consejos de Lilia y de Jaqueline. Aunque Nita tiene sus propias perversiones inmorales, fue la vieja Lilia, quien la motivó e incentivó para que las desarrollara y se soltara el moño, para llevar una vida de adulterio y de lujuria en irrespeto a Dios, a su esposo, a sus hijos, a su matrimonio y a su hogar. Los consejos inmorales e irrespetuosos de la vieja Lilia y de Jaqueline para destruir a una familia ajena, produjeron un monstruo llamado “Nita», que se siente orgullosa del pecado y se justifica y complace en el adulterio.

Lilia una vieja que solo consume pornografía, no le pareció mejor que mal aconsejar a Nita a que aceptara las propuestas de Jorge y le fuera infiel a su esposo y se juntara gozosa en el pecado y el delito de adulterio con Jorge, de quien recibió un costoso regalo como premio por convencer a una esposa a destruir su propio matrimonio y a engañar a su esposo, abandonando las responsabilidades maritales y convirtiendo en odio maléfico el anterior amor por el hogar y el recato de mujer honesta en una pérfida sin pudor ni vergüenza. Nita veía a Lilia como a una madre sustituta, pero por sus consejos sería más preciso que la hubiera visto como una vieja prostituta y celestina, como una madame de un burdel que le entregó en bandeja de plata a una joven esposa de otro hombre, a Jorge un sujeto infernal sin honor ni valores éticos ni morales, que nunca respetó al esposo de Nita y que solo la ha hecho pecar y nada le ha dado que no sea sodomizarla.

Además fue contundente el celestinaje que Nita encontró en Jaqueline, una mujer infértil a quien Dios maldijo con no poder procrear tal como una mula. Estas cosas suceden cuando los consejos de las “amigas” no buscan construir ni preservar a las familias, ni a los matrimonios y quienes no sufren las consecuencias de esas malas ideas, las siembran en las cabezas ingenuas de las mujeres que pudieron evitarse el pecado mortal y el delito del adulterio si no les hubieran hecho caso a las amigas. Ahora Nita es una desenfrenada pecadora, una lujuriosa, sucia e impúdica mujer, que se niega a aceptar y asimilar su equivocación al hacerle caso a los consejos de una vieja inmoral que no pensó en el alma inmortal de su amiguita, sino en el calor que hierve entre sus piernas y hacerla sucumbir a la tentación del pecado.

Y Nita que se siente justificada y cree tener la razón de todo el daño que ha causado y que sigue causando, a ella y a su matrimonio exterminado por la saeta de la infidelidad, por la influencia nefasta de personajes ajenos a un hogar que tenía sus propias peculiaridades y que es obligación del resto de la gente respetar. Nita no logra entender ni comprender el mal que ha hecho a su esposo, a sus hijos y a sí misma, pues el infierno la espera aunque se haya salvado de la cárcel terrenal. Como todo insano pensamiento pecaminoso, Nita solo esperaba que una vieja con experiencia pornográfica la justificara, la autorizara y la respaldara. Y entonces Nita se metió a puta. Una de las putas de la madame Lilia.

Es importante mencionar a quien representa Lilia, cuyo nombre proviene de Lilith, fémina diabólica considerada por los textos hebreos la primera mujer de la Creación, que se configura a lo largo de la historia como la imagen última del pecado, del vicio, de la lujuria. Lilith se niega a permanecer en el Paraíso sumisa y obediente a Dios, así que se escapa y comparte su cuerpo con los súbditos de Lucifer. De modo que Lilia o Lilith se cercioró de que el alma de Nita se vaya al infierno, cuando logró que Nita ya no fuera sumisa a los preceptos de Dios.

Estos son apenas segmentos de la historia adúltera de Nita.- En lo que constituye por parte de Nita un adulterio permanente, continuado, doloso (extremadamente intencional), muy consciente, deliberado, con saña y maldad, violatorio de las disposiciones penales que sancionan para la época con cárcel el delito para la mujer adúltera y para el coautor. Nita ha irrespetado total y absolutamente a su cónyuge, a sus hijos, a su hogar y a su familia; ha protagonizado una traición prolongada sin fecha de terminación y una burla vitalicia al sacramento del matrimonio; además violatoria de toda la prohibición sobre el adulterio contenida en la palabra de Dios.

No obstante, el esposo habiendo podido procesar por el delito de adulterio, no lo hizo; para evitar un escándalo, por vergüenza y por respeto a todo lo que Nita no respetó, ni valoró, jamás. Por esas razones el cónyuge de Nita, le evitó a la madre de sus hijos, entrar a la cárcel. Juzgue usted en el corazón de quien permanecía el verdadero amor conyugal. Y sin querer justificarlo de ningún modo, el adulterio de Nita, ha sido injusto, vulgar, inmoral, indecente por su naturaleza impía, irrespetuoso de Dios y de su esposo quien le dio la confianza de creer en ella. Por otra parte, esa no fue la formación que le dieron sus padres a Nita.

Una declaración del esposo engañado.- Dice el cónyuge de Nita: Cada día tengo la salud más deteriorada, por el aceleramiento de todo lo que he somatizado por tu indecencia e indolencia hacia mí; por lo que tú permanente, vitalicio, depravado, burlón e irrespetuoso adulterio ha causado en mi vida, desde que hiciste contacto con los sindicatos, demostrando tu vocación al pecado y al delito. Si bien ustedes tres Nita, Jorge y José son culpables de mi postración, mayormente eres tu Nita. Cuánta indecencia la tuya para conmigo aprovechándote de que no tengo dolientes y ¡que irrespetuosa! has sido de modo persistente e ininterrumpido. Te has valido Nita, de mi amor por ti para quedar impune porque pude meterte a la cárcel a ti por adúltera y a Jorge y a José por ser ellos coautores del delito de adulterio. Pero por amarte te evité que fueras a la cárcel… ¿qué clase de persona eres Nita? Tu naturaleza indecente todo lo destruyó y me está llevando a la muerte.

¿Y qué haces tú revisando mi sistema?- Nita, haciéndole un escándalo a su esposo, casi escupiéndole y con un reclamo al que no le encontraba el esposo víctima ningún sentido, ni ningún asidero. Pero luego entendió. Es que el esposo es tardío, siempre ha sido tardío para entender los actos, las intenciones, las conductas y reacciones de Nita, toda vez que siempre equivocadamente la ha creído una persona sana espiritualmente e incluso mentalmente, y además una mejor persona que él (cuán iluso ha sido este esposo, por la ceguera del amor). Siendo Nita un disfraz de persona, siempre para desgracia de su esposo, ha creído a Nita, una persona de principios y de valores de hogar y otras veces la ha creído ingenua. Y ha resultado una vulgar puta.

Tardó el esposo en entender que Nita es una mujer narcisista y una psicópata, (los psicópatas son mentirosos, son promiscuos sexuales). Pero no fue hasta que el esposo estudió esos trastornos de la personalidad, cuando al fin pudo entender el origen de los comportamientos de Nita y dimensionar sus conductas desadaptativas, a quien con toda precisión se le puede calificar como una mujer con trastornos de personalidad. De modo que Nita no es loca, ella está consciente cognitivamente de la maldad que hace, solo que no tiene conciencia moral, está convencida de que lo que hace, su maldad y su inmoralidad, para ella, eso está bien y está correcto, sin importarte el daño que causa a su esposo. Al fin para la percepción psicopática de Nita, su esposo es un objeto, una cosa, al cual puede pisar y destruir a su antojo, y calumniar y jugar con su honor y con su prestigio y ensuciar su reputación con tal de quedar ella bien ante los demás.

El narcisista y el psicópata son expertos en tender trampas, en mentir (son mitómanos), no tienen remordimientos respecto de la maldad y el descaro insolente de sus actos perversos. Son incapaces de experimentar culpas, son fríos y calculadores, son promiscuos sexuales, son envidiosos, son falsas personas, ante su sentido de inferioridad se enfilan en hacerse ver como superiores a los demás, sin importarles a quien destruir. Así es Nita la mujer adúltera de esta epístola.

De modo que Nita voltea entre la gente de su entorno, la realidad sobre ella, cambia y altera las versiones de los acontecimientos en los que ella es la perversa adúltera y a su antojo desfigura la verdad para beneficio de ella y se la endilga a su esposo. De tal manera que si el esposo reacciona de dolor ante las infamias de Nita; entonces los coludidos con Nita, lo miran como a un loco, que no tiene razón y peor, que no tiene derecho ni a llorar ni a sufrir (que eso es fingido), porque para Nita, su esposo no siente, o mejor dicho no tiene derecho a sentir.

Nita le dice a su esposo: ¡cómo se te ocurre sentir dolor, cómo se te ocurre llorar, cómo se te ocurre somatizar el daño espiritual y moral que yo te causo, complotada con Jorge y con José! Si es que tú esposo mío, eres menos que un objeto, no llegas ni a cosa. Eso le reclama Nita iracunda a su esposo, luego que lo somete a vejámenes y lo humilla, dejando por sentado que el esposo no es quien, que no es nadie ni nada, para ni siquiera osar, ni para revisar ni enterarse de nada de ella.

Después que Nita, con su adulterio, infidelidad y deslealtad, toda una vida ha estado burlándose de su esposo e irrespetándolo como hombre, como persona y como hijo de Dios, luego le censura que él por cortesía le haya querido aligerar para beneficio de ella en una pequeñez financiara. Pero desde luego, en estos asuntos como en toda su vida, siempre oculta cosas y está temerosa en no dejar cabos sueltos por los cuales la descubran en sus preferencias en el pecado y adulterio.

Pero el caso es que ya estaba descubierta. ¡Qué caradura es Nita! Nita ha visto a su marido y así lo ha concebido, como si fuera alguien sin importancia, olvidando especialmente que es hijo de Dios. Con su reclamo, Nita deja por sentado que los únicos autorizados para entrar a su página personal y enterarse de sus asuntos y situaciones son Jorge y José, pero le niega esa posibilidad a su esposo. Mejor dicho, le dice a su esposo víctima: tú no eres nadie (insulto narcisista).

Nita le argumenta a su esposo que él es un intruso en sus asuntos personales. Imagínate nada más Nita, cuando has sido tú quien ha entregado a Jorge (un invasor destructor de la vida de tu esposo) toda la información confidencial de su vida, de su casa, y de su hogar (y lo que has inventado para justificar tu inmoralidad). Y peor aún, Nita, te entregas tú todo el tiempo, sin respetar tu cuerpo que es templo del Espíritu Santo, y te complaces en la fornicación con Jorge y con José, cuando andan lujuriosos como demonios de Asmodeo, que es habitualmente.

Tú Nita, que has revelado a un extraño la vida y pormenores de tu esposo, le has revelado y le cuentas las singularidades de su vida, de su casa, de su hogar, y de su privacidad, a dos extraños (Jorge y José) que le han destruido la vida. Qué caradura tienes Nita, cuando te atreves a sentirte invadida por tú esposo, cuando tú........

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