Ese abogado es problemático
La Ley de las XII Tablas (Dinámicas Irónicas)
«Cuando la justicia no existe, no es malo oponerse a la ley; es un deber.»
Históricamente, la Ley de las XII Tablas constituyó el primer gran código de la antigüedad romana, nacido de la exigencia plebeya de seguridad jurídica frente al arbitrio de los magistrados patricios. Su redacción, allá por el siglo V a.C., no buscaba la creación de un sistema legal perfecto, sino la fijación por escrito de un Derecho consuetudinario preexistente, garantizando su publicidad y limitando el poder despótico mediante reglas claras y aplicables a todos los ciudadanos. Fue un hito de transparencia y orden. En un giro trágico de la historia, los doce párrafos que siguen describen cómo esos principios de justicia han sido subvertidos en ciertos foros modernos, convirtiéndose en dinámicas de opresión y arbitrariedad.
El estigma de «problemático» aplicado a un abogado por parte de un tribunal no debe interpretarse, a priori, como una descalificación profesional, sino como una medalla de honor a su integridad. En un sistema judicial donde la mediocridad, la complacencia o, peor aún, la corrupción se han institucionalizado, la figura del jurista que ejerce el derecho con sapiencia y valentía se convierte en una anomalía intolerable. Para el juez que ve su autoridad socavada por la luz de la verdad, el litigante que domina la técnica y la jurisprudencia no es un colaborador de la justicia, sino un adversario peligroso. Este epíteto constituye el mecanismo de defensa de un organismo infectado contra el anticuerpo que busca sanarlo.
La «problemática» surge cuando la judicatura se siente intelectual y moralmente desnuda ante el conocimiento profundo del derecho que ostenta el abogado. Es la confrontación entre la ignorancia investida de autoridad y el talento cultivado con estudio. Cuando un magistrado, que quizás ha accedido al cargo por vías inconfesables, nepotismo o lealtades políticas en lugar de méritos académicos, se encuentra frente a una argumentación impecable y una estrategia legal irrefutable, su única respuesta es el ataque ad hominem. El abogado problemático es aquel cuyo brillo expone las sombras de un juzgado donde la ley se interpreta a conveniencia y........
