¡No ve una!
Petro es como una niñita malcriada y antojosa. Fácil suponer que tanto Santos como Benedetti, sus asesores directos, uno en la sombra y otro frenteao; se espantaron cuando en un arranque caprichoso, ante la inminente derrota de sus proyectos de ley le dio por proponer una consulta popular. Ambos tienen claro que tal embeleco, además de costar casi un billón de pesos que el país no tiene, no le va a producir sino una apabullante derrota electoral, pues requiere mucha participación que nunca se da, y muchos votos positivos que, aunque acomode las preguntas para convencer incautos, ya no le comen cuento sino sus partidarios más radicales y, claro, sus........
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