El pueblo somos todos
Hace unos días me quedó sonando una frase que escuchamos demasiado en campaña: “el pueblo”. La dicen en tarimas, discursos, marchas y redes, casi siempre como si tuviera dueño. Como si el pueblo fuera una camiseta de un solo color, una consigna de una sola orilla o una palabra que algunos pudieran guardar bajo llave.
Pero no. El pueblo no cabe en una tarima. El pueblo somos todos. Es la señora que lleva meses esperando una cita médica. Es el tendero que abre con miedo porque no sabe si hoy lo llaman a extorsionar. Es el joven que quiere estudiar y no encuentra cupo. Es el campesino que pide vías, el empresario que quiere contratar, el trabajador que madruga y el ciudadano que vota distinto. Todos son pueblo, aunque no griten lo mismo, aunque no marchen........
