El riesgo de no arriesgarse
Todos hemos escuchado esa voz interior que aparece justo cuando estamos a punto de aceptar un nuevo reto, emprender con un nuevo negocio o tomar una decisión muy importante. “¿Y si fracaso?”. “¿Y si no funciona?”. “¿Y si no estoy preparado?”.
Curiosamente, esas preguntas rara vez vienen acompañadas de respuestas concretas, y ahí es donde comienza el verdadero problema. Muchos proyectos no fracasan por falta de talento, recursos o conocimientos, fracasan porque realmente nunca comenzaron. Quedan atrapados en unos interminables análisis de posibilidades negativas que terminan convirtiéndose en inmovilidad.
Los grandes líderes no son personas que nunca sienten miedo, son personas que aprendieron a conversar con él.........
