¡Que viva el fútbol, ganó el mejor!
Este mundial es el mejor ejemplo que tengo para mis contertulios futboleros para reafirmar que cuando el fútbol bien jugado manda en la cancha, basta con el árbitro para administrar justicia sin necesidad de tanto Var ni tanta tecnología. Y, ante su insistencia en decidirme por alguno de los dos equipos en un partido como estos, mi respuesta ya la saben, pero se las repito: le voy al fútbol, para eso pagué la boleta, o me senté frente al televisor, para divertirme con el espectáculo futbolero que me brinden estos dos equipos.
A mí que no me vengan con el cuento de la madre patria o de la cosa latinoamericana, porque no creo en ninguna de las dos. No me pongo la camiseta ni beso el escudo de ningún equipo allende o aquende........
