Una mirada distinta al debate salarial: pensar en el empleo juvenil más allá de la polémica
Cada inicio de año, Colombia vuelve a enfrentarse a una discusión que, con frecuencia, divide más de lo que construye: el aumento del salario mínimo. Para algunos sectores empresariales representa un riesgo para la sostenibilidad del empleo; para millones de trabajadores, una corrección necesaria frente al costo de vida. En 2026, esta decisión volvió a polarizar el debate público. Sin embargo, hay una lectura que sigue siendo secundaria y que resulta clave para entender el momento del país: lo que este aumento significa para el primer empleo y para los jóvenes que intentan iniciar su vida laboral en condiciones de dignidad.
El contexto laboral nacional ofrece señales que merecen una lectura más fina y menos reactiva. De acuerdo con cifras oficiales del DANE, Colombia cerró 2025 con una tasa de desempleo cercana al 8 %, una de las más bajas en más de dos décadas, y con más de 23 millones de personas ocupadas. Estos datos reflejan un mercado laboral que, pese a dificultades estructurales, ha mostrado capacidad de recuperación. No obstante, esta mejora no se distribuye de manera homogénea. Cuando se observa el empleo juvenil, la brecha persiste: los jóvenes entre 18 y 28 años enfrentan tasas de desocupación cercanas al 14 %, muy por encima del promedio........
