Pataletas de ahogado
Perder nunca ha sido fácil. En el deporte, en los negocios, en la vida y, por supuesto, en la política. Existe incluso un derecho no escrito a sentirse inconforme con el resultado, a lamentar la derrota y a cuestionar las decisiones que condujeron a ella. Lo que no existe en una democracia es el derecho a desconocer indefinidamente la voluntad popular cuando esta ha sido expresada en las urnas.
Una cosa es no estar de acuerdo con un resultado y otra muy distinta es pretender invalidarlo por cualquier medio, construyendo argumentos acomodados o promoviendo escenarios de confrontación.
Abelardo De la Espriella fue elegido presidente de los colombianos el pasado 21 de junio mediante el mecanismo previsto por la Constitución y las leyes de la República. Como ocurre en toda democracia, algunos celebran el resultado y otros lo........
