Ticketmaster y el negocio de vender menos
Hubo un tiempo en que comprar un boleto significaba algo muy sencillo: el derecho a entrar a ver un evento o espectáculo.
Ya no. Ahora también pueden venderte uno para no verlo.
La propuesta de Ticketmaster, de comercializar accesos desde los cuales únicamente se escucha un concierto, pero no se tiene visibilidad del escenario, parecería, a primera vista, una simple estrategia comercial.
Yo pienso que en realidad anuncia algo mucho más profundo: el nacimiento de una nueva etapa del mercado, una en la que ya no sólo se venden mejores experiencias, sino también versiones deliberadamente incompletas de ellas.
Durante décadas la lógica fue otra. Si existía mayor disposición a pagar, aparecían mejores localidades, zonas VIP, palcos, acceso al backstage o encuentros con los artistas. El consumidor desembolsaba más dinero a cambio de recibir más.
Hoy la ecuación parece haberse invertido. Ahora también puede pagarse por recibir menos. O parte de algo.
Lo interesante es que Ticketmaster no está vendiendo........
