El Museo del Objeto [II]
El mercado de la Lagunilla es un paraíso de baratijas, chacharas, objetos raros, de colección. Los visitantes se quedan embelesados con los muebles, espejos, radios, libros, revistas, anuncios, teléfonos, juguetes, pinturas, máquinas de escribir, de coser, cafeteras, sacapuntas, lámparas, teodolitos, corcholatas, boletos de camiones, tranvías, un sinfín de artículos.
A este espacio asisten cada domingo cientos de posibles compradores, en busca de algo que les haga recordar su niñez, algún álbum de la Cerillera la Central, luchadores, Chocolates Larín y rememorar su asistencia a la escuela y en el recreo intercambiaban alguna estampa repetida.
Pues a este universo de lo que el viento no se ha llevado cada domingo asisten algunos de ellos, don Bruno Newman, Gonzalo Tassier,........
