Lecciones y Elecciones
La cínica solución para evitar riesgos de pérdida del poder ha sido puesta por Daniel Ortega y su copresidenta Rosario Murillo, su esposa dominante y luz de hechicería.
Para el comandante de pacotilla sandinista ella es algo así como la abuela desalmada de Eréndira y él quien prostituido paga con dinero público una deuda infinita. Él actúa; ella cobra las ganancias y decide los gastos de un país desvencijado, como si se tratara de la madama (con A) de una mancebía.
La pareja ha puesto sobre la triste mesa de los nicaragüenses --cuyo presente es tan negro como su pasado y su futuro— la vida sin opción; es decir, la incapacidad de practicar la........
