El choque de las banderas
Alentada por su acendrado nacionalismo y el fácil recurso popular de quien ensalza y defiende a la PATRIA (mayúsculas), la señora presidenta (con A), nos habla frecuentemente de la soberanía, la independencia. Más en septiembre.
Obviamente lo hace como insistente y segura respuesta a los amagos de Trump quien no cesa en su pantalla de cubrir Norteamérica con las barras y las estrellas. Y de paso, Groenlandia.
La contagiosa y fácil defensa de la patria ya llegó a los Estados Unidos y se coló hábilmente —con la compañía del símbolo palestino—, a la sede de la Convención Nacional Republicana en Dallas, con dos resultados: el primero, la furia del vicepresidente........
