menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Quiebre democrático

35 0
17.02.2026

En un país donde la democracia ha sido una conquista gradual y costosa, cualquier modificación al sistema electoral debe analizarse con lupa. La reforma electoral que actualmente se discute en México se presenta bajo la narrativa de austeridad, eficiencia administrativa y fortalecimiento de la voluntad popular. Sin embargo, detrás de ese discurso subyace un debate más profundo: simplificación institucional y preservación de contrapesos democráticos.

Quienes respaldan la reforma, encabezados por Morena, sostienen que el sistema actual es costoso, burocrático y distante de la ciudadanía. Argumentan que reducir el financiamiento a los partidos y compactar estructuras políticas permitirá destinar recursos a prioridades sociales. En un contexto de desigualdad persistente, este argumento encuentra eco en amplios sectores de la población.

No obstante, el ahorro presupuestal no puede convertirse en el criterio rector cuando está en juego la integridad del sistema democrático. Las instituciones electorales no son simples dependencias administrativas, constituyen la arquitectura que garantiza la competencia equitativa por el poder. Debilitarlas en nombre de la austeridad puede abrir espacios de captura política, justo en un momento en que la polarización exige árbitros sólidos e imparciales. A ello se suma una........

© El Heraldo de México