Si te cachan, culpa a los empresarios
El secretario de Educación avisó, de sopetón, que las vacaciones se extendían a tres meses, es decir, que se adelantaban a junio, y poco faltó para que empezaran los motines en las calles. No era para menos. Pasó por alto —o no, lo que sería incluso peor— que para la mayor parte de las familias es imposible tener a los escuincles en casa para ir a trabajar. Como pasó por alto, o no, que las escuelas se verían obligadas o a perder dos meses de colegiatura, un desastre para el negocio, o a tratar de cobrarles a los padres los dos meses sin ofrecer nada a cambio. Para no hablar de los resultados paupérrimos de nuestro país en cualquier prueba internacional de conocimientos, Pisa de entrada. ¿Cómo........
