Carne envuelta en oro
Se dice y no pasa nada: el Doctor Patán estaba equivocado. Hasta hace unos días, estaba convencido de que el clímax de la experiencia restaurantera paya, de la comida con pretensión neorrica, era exhibirte en redes con un pedazo de carne recubierto de oro de esos de Salt Bae, un cocinero turco que aquí a su Doc le parecía –disculparán la expresión, pero ninguna describe mejor mi errada percepción de entonces– inmamable.
Lo habrán visto: los lentecitos oscuros, las camisetas marca-six pack, la echada distintiva de sal, el corte teatral de la carne y, sobre todo, la afición por retratarse con invitados famosos. Bueno, pues no. La 4T es una pedagogía, como nos enseñó su Padre Fundador, el Ex........
