Bayer, la máquina de productos nuevos
Bayer está afinando su posición en México con una combinación que la industria sigue de cerca. Es una combinación de músculo productivo local, regreso paulatino de investigación clínica y un portafolio que apunta al crecimiento en los próximos años. Daniel Londero, director de la división farmacéutica en el país, me cuenta que el momento pasa por consolidar esas tres palancas al mismo tiempo.
México mantiene un peso específico dentro del mapa global de la compañía. La firma suma más de un siglo de presencia local, ocho sitios productivos —tres farmacéuticos— y una plataforma exportadora que abastece a 40 países con envíos superiores a 300 millones de dólares anuales.
En Orizaba opera además una planta de ingredientes activos para hormonas, pieza relevante dentro de la red industrial del grupo. Bajo esa lógica, a finales de 2025 Bayer anunció inversiones por 3,000 millones de pesos destinadas a modernizar y ampliar su capacidad instalada en el país.
Pero no se quedaron ahí, tras varios años en que los tiempos regulatorios restaron competitividad al país para atraer ensayos clínicos, la empresa observa señales de mayor agilidad. Hoy reporta 10 estudios activos, alrededor de 40 centros de investigación y unos 200 pacientes participantes, con la expectativa de escalar esa cifra en el mediano plazo.
Un dato que dentro de la compañía leen como señal positiva es que, en un estudio de cáncer de pulmón, el primer paciente a nivel mundial se reclutó en México.
El pipeline acompaña esa apuesta. Bayer identifica cinco motores de crecimiento global, de los cuales cuatro tienen relevancia directa para el mercado mexicano. Entre ellos aparece finerenona, ya disponible para enfermedad renal crónica en pacientes con diabetes y en proceso de ampliación a insuficiencia cardiaca; darolutamida, enfocada en cáncer de próstata; una terapia no hormonal para síntomas de menopausia —ya lanzada en EU y en trámite local—; y asundexian, anticoagulante de nueva generación para prevenir un segundo evento cerebrovascular, con horizonte hacia 2028.
Más adelante se abre la frontera de las terapias avanzadas, celulares y génicas, donde la compañía mantiene inversiones relevantes a escala global. Si esa innovación logra escalar, el siguiente desafío será construir modelos de acceso viables. Por ahora, la apuesta de Bayer es mantener a México dentro de su ecuación estratégica de crecimiento.
SALA DE JUNTAS: Bimbo, de Daniel Servitje, volvió a mostrar solidez operativa en 2025. La panificadora alcanzó ventas récord por 426,952 millones de pesos (+4.6%) y elevó su EBITDA ajustado a 59,456 millones (+7.2%), con margen de 13.9%. Para lograr estos números, el grupo se apoyó en productividad, mezcla de precios y disciplina financiera, lo que también permitió reducir el apalancamiento a 2.7 veces. La lectura es que el modelo diversificado sigue entregando crecimiento rentable.
POR IVÁN RAMÍREZ VILLATORO
