No lo acusan de narcogobernador
En mayo de 2015 inicié una serie de columnas sobre la terrible y penosa situación de Colima. La historia de esa entidad está plagada de corrupción, asesinatos y traiciones.
Muy grave fue el nombramiento del entonces gobernador Mario Anguiano cuando designó a Rafael Gutiérrez Villalobos como su secretario de Gobierno. Su entonces “mano derecha” sigue sin explicar cómo es posible que un sicario llegara a la casa del exgobernador Silverio Cavazos, le dispararan a quemarropa y él saliera corriendo sin problema alguno. ¿Tuvo que ver con el homicidio?
Es el principal testigo del crimen y se convirtió en el encargado de la seguridad de los colimenses, en medio del horror que provocaron los cárteles. Y lo peor, tuvo evidencias la entonces PGR de que lavaba........
