Mi relación con Bad Bunny
Fui quizá uno de los últimos corazones en ser conquistado por Benito, y sí, fue por el Super Bowl, para mí hizo arte, porque dominó la conversación a nivel mundial, dio material para análisis políticos, sociales, críticas, halagos, pero sobre todo nos movió las emociones y el dilema es ¿Por qué Benito es tan controversial?
Algunas vez escuché que la estrategia para que tu contenido o imagen tenga mayor impacto es usar humor o apropiarte de aquello que la sociedad rechaza. En otras palabras: generar controversia. En el caso de Bad Bunny su móvil fue el reguetón, género musical calificado como vulgar y en “apariencia rechazado”.
Como todo gran artista, quizá no empezó siendo el mejor. Pero no se rindió. Dicen que la disciplina tarde o temprano vence al talento. Siguió haciendo música a pesar de las críticas. Decían que no sabía cantar. Hubo memes donde lo usaban como ejemplo de la “decadencia musical”. ¿Los recuerdan?
Quizá cantó en lugares donde nadie lo conocía. Quizá recibió muchos “no”. Pero como dijo en el Super Bowl, nunca dejó de creer en él. Un mensaje profundamente motivacional y cómo no serlo cuando pasaste de “De empacador de supermercado a estrella mundial” como dicen los titulares de algunas noticias.
Bad Bunny es Benito Antonio Martínez Ocasio: una persona con virtudes y defectos que trabajó mucho en sí mismo para llegar a donde está. Si escuchamos su música desde sus inicios, podemos notar una evolución constante, como la de cualquier persona que persigue un gran sueño, se arriesga, se equivoca, crece y mejora.
Mi relación con Bad Bunny se parece mucho a la que tengo con las personas en mi vida.
? Creo mi propia percepción. Nunca me ha gustado guiarme por lo que otros dicen. Prefiero conocer por mí misma a las personas, escuchar y formarme mi propio criterio.
? Mantengo apertura a nuevas ideas. Pienso que todas las personas que se cruzan en mi vida pueden enseñarme algo, así que procuro mantenerme atenta y con la mente abierta.
? Evito criticar. Cuido lo que digo de otros, porque quizá eso habla más de mí que de la otra persona. A veces las figuras atrevidas incomodan porque hacen cosas poco tradicionales, no tienen pelos en la lengua o gozan de una seguridad de la que muchos carecemos.
Con el Super Bowl, Benito me dejó esto:
Su mensaje: “Y si estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas”. Como latinoamericanos, necesitamos que nos recuerden nuestro valor, y él lo hizo en un escenario mundial.
La escena en la que entrega el Grammy al niño, que según los análisis, se lo dio a él mismo, a ese niño que soñaba en grande, yo la interpreté como esa misión de mostrarles a las nuevas generaciones que sí se puede.
Por último, el niño dormido en la silla. Un aspecto de nuestra cultura que refleja algo que me molesta, el exponer a las infancias a entornos de alcohol y riesgos, eso me llevó a cuestionarme ¿qué parte de nuestra cultura debemos conservar y qué parte necesitamos transformar por el bien de las infancias?
POR DULCE ELENA GALINDO VILLA
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