NL, mucho más que la rebeldía de Tatiana
Cuando uno de sus hijos se graduaba, Manuel J. Clouthier le regalaba un auto. Con Tatiana no ocurrió inmediatamente. El popular Maquío deseaba que su descendencia viviera en Culiacán. Tatiana estudió en Monterrey, y terminada la universidad no mostró deseos de volver. Entonces, el empresario y político ideó una oferta de trabajo en el periódico Noroeste.
“La propuesta me hizo cosquillas, pero no suficiente como para regresar a Culiacán y entonces el ‘castigo’ continuó durante un año”, cuenta Tatiana en Maquío, mi padre*. “Creía que la necesidad me haría regresar, pero nos había formado en el trabajo, en la austeridad y en el reto, así que me puse a trabajar y me trasladaba a mis trabajos ya fuera en camión o trotando, pues daba clases por las mañanas, muy cerca de mi casa. Entendió que no iba a regresar y al año ‘pagó’ su deuda”.
Décadas después, Tatiana ilustra así ese arraigo a la entidad del noreste: en Monterrey está el........
