¿Las horas finales?
La agonía cubana ha forzado al mítico gobierno de la Revolución a sentarse frente a frente con funcionarios del gobierno estadounidense, entre ellos, el director de la CIA. Alguien por cuyo cargo y función ha estado en la lista de los principales enemigos de la isla por décadas.
El escenario obliga al encuentro con el enemigo y a escuchar términos y condiciones. ¡Devastador! ¿Es el fin?
La situación es crítica, desesperada. El estrangulamiento por combustibles (diésel y gasolina) ha representado un certero golpe a la decrépita línea de flotación económica. Sin combustibles no hay electricidad y, en consecuencia, todo se derrumba: hospitales, escuelas, oficinas de gobierno, medios de propaganda, que no de comunicación o información.
Todo. Lo más importante, la comida. No hay refrigeración, ni distribución, ni almacenamiento. Puede ser el detonador de crisis humanitarias por salud y alimentación.
El régimen agoniza, ¿pero eso quiere decir necesariamente el final?
No estoy tan seguro. Existen maniáticos en la historia mundial que, antes de reconocer la derrota y dejar el poder, se lanzan al sacrificio de un pueblo entero.
Los medios americanos (CBS, CNN, NYT) confirman que el Departamento de Justicia pretende construir acusaciones legales en contra........
