De 1986 a 2026: el renacer del optimismo
El día llegó: la inauguración del tercer Mundial para el Estadio Azteca, hoy Ciudad de México, hace historia al tener un partido de apertura de la máxima fiesta del futbol. Todos esperan que el marcador favorezca a nuestro país, no sólo en la cancha, sino también en los números de la economía, que sigue a la baja.
Son ya 40 años, de aquel Mundial de 1986, en donde el país vivía en medio de una economía golpeada. Apenas unos meses antes, el país enfrentaba una severa crisis derivada de la caída de los precios del petróleo, una inflación elevada y una deuda que mantenía a las familias con más preocupaciones que certezas.
Sin embargo, el futbol logró algo que pocas veces ocurre: unir al país alrededor de una ilusión. La selección del serbio Bora Mulitinovic todavía no aparecía en escena, pero aquel equipo encabezado por Hugo Sánchez, el guerrerense Manuel Negrete con su gol considerado por la FIFA como uno de los más bellos en la historia, y la generación de los ochenta, consiguió que los mexicanos encontraran un respiro en medio de la turbulencia económica.
Cuarenta años después el escenario es distinto. México no enfrenta una crisis de la magnitud de aquella, pero sí un crecimiento económico que avanza con dificultad. La propia Secretaría de Hacienda, encabezada por Edgar Amador, ha señalado que será en el segundo semestre cuando comiencen a reflejarse los efectos de los proyectos de inversión pública y de los planes diseñados para acelerar la actividad económica. El funcionario confía en que la mayor inversión pública y privada impulse el crecimiento en los próximos meses, ya que los anuncios siguen fluyendo como el de Mercado Libre por 4 mil 600 millones de dólares.
Y justo cuando esos efectos comienzan a esperarse, llega el Mundial. Un........
