¿Confiar o temer al SAT?
El llamado Plan Maestro del Servicio de Administración Tributaria (SAT) que tiene al frente a Antonio Martínez Dagnino, recuerda aquellos años en que la expansión de las oficinas del SAT en todo el país era un hecho, y que conseguir cita y ser atendidos era en general rápido y eficiente, tema que en los últimos siete años cambió radicalmente con la llegada de la “austeridad republicana”.
El recorte presupuestal impactó a esta unidad dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que lleva Edgar Amador, con la disminución de plazas y personal de confianza y aunque los números muestran un incremento en la recaudación, han sido producto por un lado de una mayor fiscalización a empresas y también, hay que reconocer, el uso de tecnología para detectar movimientos “sospechosos”. Ahora con el Plan Maestro 2026, ya sea por su crecimiento o porque son entidades en donde se han detectado más operaciones inusuales, el plan incluirá la apertura de nueve módulos de atención de servicios al contribuyente en Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán, una combinación interesante de estados.
Esto de la mano de la ampliación de oficinas móviles en los 32 estados en donde se podrán realizar trámites para personas como inscripción al RFC, firma electrónica, cambio de domicilio y declaraciones; de la misma forma que los servidores de la Nación llegaron para quedarse o los servidores en Salud, ahora se suman los servidores fiscales que además tendrán el plus de ofrecer material traducido en lenguas como el maya, mixteco, zapoteco, entre otros, es decir, nadie se puede quedar fuera de poder ser registrado ante el SAT, si así lo requieren sus actividades productivas.
Esto no es algo malo, por el contrario, con el alto nivel de informalidad que hay en el país, y sin una aplicación de impuestos “pareja” por el momento, siguen pagando los mismos de siempre; una reforma........
