Juego infinito, vida con propósito
¿Juegas para ganar o para seguir jugando? No es una pregunta trivial; es un filtro que distingue las metas pasajeras de aquello que da sentido a la vida. Responderla con honestidad transforma la manera en que entendemos el éxito, la riqueza y el bienestar.
Cuando el objetivo es “ganar”, jugamos un partido finito: reglas claras, metas concretas y una línea de llegada definida. El problema surge cuando, alcanzado el resultado, se agota el incentivo. En ese vacío se entiende por qué algunas personas, pese a su aparente éxito, terminan atrapadas en adicciones, apatía o frustración temprana: llegaron demasiado pronto… y el juego terminó.
Simon Sinek lo desarrolla en The Infinite Game, una extensión natural de su célebre Start with Why, que lo hizo famoso en TED Talks. Aunque parte del liderazgo........
