menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cadáveres para la propaganda

16 0
yesterday

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

Solo le faltó patear esas bolsas blancas con cadáveres de guerrilleros, entre los que había tres de menores de edad. El señor presidente, cual gran Burundún- Burundá, su Excelencia, se paseaba con blusa color verde militar entre los sacos mortuorios, con pavoneo y gestos de gallito fino. Una especie de vulgar teatralidad. En un saco estaba alias Tigre. Afuera, contoneándose, con ínfulas de generalote, estaba alias Tigre, presidente de Colombia.

Viendo las imágenes de propaganda con cadáveres, recordé un cuento del guatemalteco Miguel Ángel Asturias, Nobel de Literatura: “Cadáveres para la publicidad”. “Su gobierno, Coronel, anúncielo con cadáveres… ¡Corpses!… ¡Corpses!… Mejor en inglés que en español, entre ametralladoras y silencio, como picotazo o graznido de ave negra, funeral, que se alimenta de carne de muerto”.

El presidente, que es un muñeco de ventrílocuo de otro muñeco llamado Donald Trump (que ya pateó a la arrodillada María Corina de Venezuela), tal vez, en esa acción deleznable, quería parecerse a Nayib Bukele, a quien imita. Interesaba solo el “golpe de opinión”, el deseo de transmitir una imagen de “mano dura”, que, por otra parte, rememoró (a modo de presagio) los funestos días de los “falsos positivos” como........

© El Espectador