Un tigre de papel (toilette)
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Es ya un lugar común argumentar entre los que abogan desde el centro por la candidatura de Abelardo de la Espriella que Iván Cepeda es un pésimo candidato, pero sería un buen gobernante.
De De la Espriella se dice que su campaña ha sido excelente por lo renovada (una copia de Milei, Bukele, Trump y el gato con botas), enérgica y profesional en el manejo de lo digital y la escogencia de los símbolos (el cabezazo con la camiseta de la selección). Su capacidad para lanzar una derecha desvergonzada y sin titubeos, que ni Uribe imaginó en los tiempos de sus tres huevitos, es asumida como una gran proeza.
Por sobre todo, se acepta igualmente que lo haría pésimamente mal.
En un lado tenemos entonces a un aspirante a gobernante........
