Socialismo, solidaridad, corrupción y desastres naturales
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Datos simples desnudan el falso altruismo de algunos líderes socialistas. Gustavo Petro, por ejemplo, tardó 22 horas, “casi un día, en expresar su solidaridad a los venezolanos”. Fuera del crudo, “Colombia siempre ayudará a Venezuela y al revés”, el mensaje iba dirigido a Donald Trump, para que levantara ”sanciones y bloqueo”. Esto a pesar de que este manifestara, la misma noche de la tragedia, que en su país, meca del individualismo, estaban “listos, dispuestos y capacitados” para ayudar. No fue simple retórica: a los dos días llegaban las ayudas. Otro presunto egoísta, Abelardo de la Espriella, también a las pocas horas, expresó su “solidaridad con el hermano pueblo venezolano”. Entretanto, varios días después del cataclismo, Iván Cepeda, adalid del pueblo desdichado en Colombia y el mundo donde, según él, “la solidaridad no tiene fronteras”, seguía callado.
Hay antecedentes a la tara del Socialismo Siglo XXI de anteponer consideraciones políticas e ideológicas al flujo de ayuda humanitaria ante catástrofes naturales. A finales de 1999, en la tragedia de Vargas, cerca de Caracas, lluvias torrenciales provocaron espantosos derrumbes que destruyeron comunidades enteras en la misma zona afectada por los........
