menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El desencuentro

20 0
25.07.2026

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

El presidente electo no se quiere posesionar en la Plaza de Bolívar, como lo manda la tradición, sino en una guarnición militar. Esta decisión, dicen sus áulicos, se justifica porque el nuevo mandatario quiere enviar el mensaje de que la autoridad estatal ha sido recuperada y de que, de ahora en adelante, no habrá territorios vedados para la presencia militar ni para el ejercicio de la autoridad presidencial.

Pero si De la Espriella se posesiona en una caserna también enviará otros mensajes, entre ellos el de que nuestra tradición civilista ha sido menoscabada. Como lo explica mi colega Rodrigo Uprimny en su columna de la semana pasada, si eso ocurre, no solo podremos tener un incremento de “la crispación política” sino una “militarización de la vida social”.

De otra parte, el presidente saliente ha dicho que no está dispuesto a recibir al........

© El Espectador