menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Elecciones

17 0
19.06.2026

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

Casi todo en el candidato De la Espriella, en su ejercicio de la política, es de mentiras, de prestado. Apareció de repente. De la nada. Para redimirnos, para salvarnos, para hacernos el milagro. Y más de diez millones de colombianos votaron por él en la primera vuelta. Hay que reconocerlo.

¿Por qué no apareció antes, me pregunto ahora, que puede llegar a ser el presidente de nuestra nación, a librarnos con su brazo derecho de hormigón y acero de los males del mundo? Como lo aseguró su esposa, si no los eligen, se devuelven a su Italia, a su villa de verano en la Toscana, tan bonita que es. Y se quedan allá tan tranquilos. Como estaban. Razón tienen. ¿Para qué quedarse en un país atribulado y vencido, entregado según ellos al viejo y falso argumento del comunismo? No continuarían en la lucha política, que es lo que caracteriza una democracia. Sólo unos cuantos meses de fragor........

© El Espectador