La familia es un archipiélago volcánico
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He pasado cuatro noches en la ciudad del polvo y la niebla, la ciudad donde nací. Han sido noches malas. Frente a mi apartamento, había dos edificios en construcción. Los ruidos eran odiosos e incesantes. No me permitían descansar. Sentía que estaban martillándome la cabeza. Una vez más, he sido infeliz en la ciudad de la que escapé siendo joven.
No debí comprar esa propiedad. La adquirí hace veinte años porque mis hijas vivían en aquella ciudad. Yo viajaba todos los meses para reunirme con ellas. Mi exesposa me convenció de comprar un apartamento para ella y nuestras hijas. Tonto yo, me dejé ablandar y, rendido, caí en la trampa. Peor aún, aturdido por la culpa del padre ausente, pagué también para adjudicarme el piso superior al de ellas. Mi exesposa decoró todo con su habitual buen gusto. Por consejo de mi abogado, un hombre sabio que no creía en las cursilerías del amor, inscribí ambas propiedades a mi nombre. Dos años después, me enamoré de la mujer que es ahora mi esposa. Sobrevino entonces una crisis familiar. Mi exesposa se atacó de celos y prohibió que mi joven amante entrase en mi apartamento para confundirse conmigo en las efusiones de la lujuria. Furioso, le exigí a mi exesposa que se marchase del piso con jardín que ocupaba con nuestras hijas. No pudo quedarse allí, contrariando mi voluntad, porque la propiedad estaba registrada a mi nombre. Se marchó, despechada, odiándome, con nuestras hijas. Le regalé dinero para que alquilase una casa. No me lo agradeció. Su venganza consistió en enemistarme con mis hijas. Dejaron de hablarme cuatro años. No debí echarlas del apartamento que les había obsequiado y ellas habían decorado con ilusión. Fue un abuso miserable, ruin, un exabrupto canallesco, uno de los peores errores de mi vida. Ahora ese apartamento está vacío. Cuando visito la ciudad, duermo en el piso superior y no me atrevo a recorrer la planta baja, que se ha convertido en un museo del desamor y las promesas rotas.
No volveré a la ciudad del polvo y la niebla........
