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El “Yo acuso” de Emile Zola

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07.06.2026

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Emile Zola estaba en Roma cuando los periódicos franceses que de vez en cuando hojeaba publicaron las primeras noticias sobre “el caso Dreyfus”, en 1894. Dijo luego que en un comienzo no le llamaron la atención, pero que luego, a partir de 1897, empezó a atar ciertos cabos y llegó a la conclusión de que la condena al capitán Alfred Dreyfus por espionaje, su degradación, obligándolo a arrancarse sus insignias y el uniforme, su aislamiento en la Isla del diablo, frente a las costas de la Guyana Francesa, y la ignominia que padeció y que parecía no tener fin, eran como mínimo sospechosos. Los hechos se habían iniciado en 1894, cuando alguien del servicio de inteligencia del Ministerio de Guerra francés interceptó una carta sin fecha escrita a mano que alguien sin nombre le había enviado al agregado militar de la Embajada de Alemania, el conde Max von Schwarskoppen, en la que le informaba que en los siguientes días le enviaría varios documentos confidenciales militares.

De inmediato, el ministro de Guerra, Auguste Mercier, dio la orden de que se abriera una pormenorizada investigación. Pasados unos días, determinó que el “culpable”........

© El Espectador