Que la falta de empalme no se convierta en amnesia digital
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Colombia adelanta una transición de gobierno en un ambiente de polarización y tensión. A estas alturas son pocas las expectativas de un empalme institucional que ofrezca tranquilidad sobre la continuidad del Estado y la preservación de su memoria. Lo que sí estamos viendo son señales preocupantes: algunos de los designados por el nuevo gobierno para ocupar altos cargos han optado por borrar sus cuentas personales en X antes de asumir su nueva posición. Mientras comentamos sobre quiénes gobernarán los próximos cuatro años, deberíamos preguntarnos también sobre quiénes y cómo protegerán la memoria del cuatrienio anterior.
Hace ocho años, durante la transición entre los gobiernos Santos y Duque, escribí sobre la necesidad de una “transición digital”, inspirada en cómo la administración Obama preservó y entregó sus archivos y redes sociales como parte del archivo público. Al terminar el gobierno Duque, insistí en que su legado debía incluir esa memoria digital. Ese debate sigue vigente y cobra mayor relevancia: la centralidad de lo digital exige pensar menos en los archivos de un gobierno y más en la memoria del Estado, especialmente cuando las transiciones políticas ponen en riesgo su continuidad y preservación.
La primera preocupación tiene que ver con las cuentas personales de quienes llegan a........
