El deterioro creciente del mercado laboral
El Gobierno ha vuelto a celebrar los datos laborales de mayo como una prueba irrefutable de la fortaleza de la economía española. La bajada del paro registrado y el aumento de la afiliación a la Seguridad Social han sido presentados como un nuevo éxito de la política económica. Sin embargo, cuando se analizan los datos con algo más de profundidad, la conclusión es muy distinta: el mercado laboral sigue dependiendo en exceso de la estacionalidad y, cada vez más, del empleo público para sostener unas cifras que ofrecen una imagen más favorable de la que realmente existe.
Es cierto que el paro registrado disminuyó en 36.323 personas durante mayo. También es cierto que la afiliación aumentó en 231.975 trabajadores. Pero estos datos, observados de forma aislada, dicen poco sobre la verdadera situación del mercado laboral. Mayo es, tradicionalmente, uno de los meses más favorables para el empleo debido al inicio de las contrataciones ligadas a la temporada turística y a la campaña de verano. Precisamente por eso resulta imprescindible acudir a los datos desestacionalizados para conocer cuál es la tendencia real.
Y es ahí donde aparece la primera señal de alarma. Mientras el paro registrado cae en términos brutos, una vez eliminados los efectos estacionales aumenta en 9.755 personas. Es decir, descontado el impulso temporal derivado de la contratación estival, el desempleo no mejora, sino que empeora. Del mismo modo, de los casi 232.000 afiliados........
