¿Vamos hacia el desastre?
Yo no sé si Trump se ha dejado arrastrar por Netanyahu o se ha metido en una nueva guerra pensando que Irán era Venezuela. Lo que es seguro es que este tarado ha metido a su país y a todo Occidente en un lío del que va a costar mucho salir.
Ante la crisis petrolera que esa guerra ha provocado, había que tomar decisiones que impidan la ruina y eso es lo que anunció Sánchez que iba a aprobar su Gobierno, pero cuando convocó el consejo de ministros, éste acabó boicoteándose a sí mismo y los miembros de Sumar montaron el número negándose a entrar en el consejo si éste no abordaba y luego proponía medidas en torno al precio de la vivienda. Sánchez se acabó aviniendo con los pantalones bajados, sabiendo todos ellos que estas medidas no prosperarán en el Congreso. Como ha escrito el analista Pablo Pombo, "el espectáculo daría para morirse de risa, pero como es grave le dan a uno ganas de morirse de pena. Afortunadamente, Sánchez estuvo dispuesto a levantarnos el ánimo para corroborar el lado cómico que habita en quienes sufren pulsiones autoritarias tan agudas como las suyas. Tuvo el detalle, imprescindible en este trance de decirnos cómo se siente. […] quiso Sánchez ser más Sánchez que nunca y demostrarnos que van a más sus problemas con la realidad. Resulta que todo estaba listo para tener los Presupuestos Generales del Estado, que la mayoría estaba más junta que los 300 de las Termópilas y que todo el proyecto se desvaneció en el aire porque estalló una guerra en la otra punta del mundo".
Como nos ha informado el profesor José Carlos Díez, el conflicto ha asustado a los inversores (que pensaron que esto sería una crisis corta), y empiezan a asumir que será más largo. Trump ya ha dicho dos veces que la guerra acabará pronto, pero los mercados no le creen, ya que, de lo contrario, el petróleo no estaría próximo a 100 dólares el barril y las bolsas un 10% abajo.
Las crisis energéticas generan inflación y los activos más afectados son los de renta fija. El mercado de bonos apenas reaccionó la primera semana después del bombardeo, pero ya están empezando a descontar mayor inflación.
La semana pasada la presidenta del BCE, Lagarde, ha advertido de posibles subidas de tipos si la guerra continúa y los precios del petróleo y del gas siguen altos.
El citado José Carlos Díez ha escrito:
"En este escenario, el plan de ayudas que aprobó este viernes el Gobierno es muy prudente y una buena señal para mantener la confianza de los inversores internacionales en nuestra deuda pública. El coste estimado de las ayudas es de unos 5.000 millones de euros, el equivalente a 3 décimas de PIB. Y, además, la mayor parte de las medidas son rebajas fiscales que tendrán un impacto mínimo en el déficit público".
Todo va a depender de lo que dure la guerra y ojalá que acabe pronto y que, de paso, Sánchez acabe por salir del Gobierno. No podemos seguir con un Gobierno mixto y en minoría, apoyado por partidos separatistas que quieren romper España y que mientras lo consiguen nos sacan el dinero de nuestros bolsillos al resto de los españoles.
