Las trampas de la pobreza (I): La vivienda
El ascensor social funciona cada vez peor en España. Además, la renta per cápita real apenas ha aumentado en los últimos veinte años. Todo esto explica que, aunque las cifras macroeconómicas parezcan muy buenas, haya mucho malestar social por razones económicas. ¿Qué impide a muchos españoles progresar económicamente?
En primer lugar, la vivienda y el mercado del alquiler. Para mejorar económicamente, hay que poder ahorrar. Sin embargo, si no se tiene una vivienda en propiedad, esto es cada vez más difícil. No hay viviendas suficientes, y cada vez somos más habitantes en España. Y los empleos se concentran en las ciudades, donde hay menos viviendas, y donde es más complicado construir más. Por cierto, la concentración de la actividad económica en los núcleos urbanos no es nueva, lleva ocurriendo desde la Edad Media.
Esto podría cambiar con la implantación masiva del teletrabajo, pero después de la pandemia, el proceso de concentración económica en las zonas urbanas ha continuado. El propio precio de la vivienda podría acabar siendo un obstáculo en el desarrollo económico. Pero, en cualquier caso, en España no se está construyendo donde se necesita, y ésta es una de las principales barreras no sólo para el crecimiento económico, sino también para los proyectos vitales de muchos españoles, especialmente los de menor renta.
Esta primera trampa de la pobreza, la de la vivienda, se acentúa con la situación del mercado de alquiler, o de lo que queda de él. Cada vez resulta más complicado y caro alquilar una vivienda. Aquí hay razones de oferta y de demanda. Por una parte, no se construye lo suficiente, ni se libera suelo cerca de las ciudades, ni tampoco se permite construir en altura. Además, tras la experiencia de la burbuja inmobiliaria, los bancos........
